¿Qué significa ser intersexual? Por Christiana Lilly de SFGN

¿Qué significa ser intersexual? Por Christiana Lilly de SFGN

Lo que más me emociona de este artículo es cómo remata la activista Margaret Porter, en relación a la forma tan obtusa en que la gente mira el tema de la intersexualidad: «Tú eres maravillosamente especial, el resultado de infinitas reconfiguraciones y cambios en los genes. Y existen muchas personas en este mundo que te aceptarán así como eres, si tú puedes aceptarte a ti mismx.»

Brújula Intersexual

¿Qué significa ser intersexual?

Por Christiana Lilly de SFGN

Traducción de Laura Inter del artículo “What it Means to Be Intersex” de Christiana Lilly deSFGN

Fuente: http://southfloridagaynews.com/Community/what-it-means-to-be-intersex.html

Intersex pride Jóvenes activistas intersexuales de interACT, participan en el Desfile de Orgullo de la ciudad de Nueva York. Todas las fotografías son cortesía de interACT

Dentro del espectro que son el sexo y el género, un grupo está encontrando su voz.

Una de cada 2,000 personas es intersexual [algunas fuentes dicen que una de cada 150 personas] – personas cuyos cuerpos no encajan en las definiciones tradicionales de hombre o mujer – y están luchando para que los doctores dejen en paz sus saludables cuerpos, y para librarse de una historia llena de estigma.

“Existen más de 30 variaciones intersexuales; hay muchas maneras en las que alguien puede ser intersexual,” dijo Emily Quinn, la coordinadora de lxs jóvenes de interACT, un…

Ver la entrada original 1.127 palabras más

IDAHOT 2016

Hoy 17 de mayo fue el Día Internacional contra la Homofobia, Bifobia y Transfobia, IDAHOT por sus siglas en inglés. Se trata de un día de activismo cuyo propósito principal es dar visibilidad a un problema real que tiene sus raíces en una pedagogía pobre que induce en las personas la idea de que está bien hacer burla y agredir física o verbalmente a las personas que manifiestan una orientación sexual o identidad de género heteronormativas.

idahot-gender.jpg

Dicho de otra forma: que sólo se puede ser hombre heterosexual, o mujer heterosexual, y todo lo demás es raro, es enfermo, es mala influencia para las mentes de los niños, y debe ser relegado y ahuyentado de nuestras casas, y hasta ser criminalizado si es necesario.

Es muy díficil abarcar el tema con amplitud y rigor. Existen relatorías de la CIDH y la ONU que dan cuenta de las experiencias de los individuos del colectivo LGBTTIQ (uno de muchos términos, este en particular mi preferido por hacer la mayor inclusión posible de la diversidad sexual y de identidad de género de la especie humana, y que significa «Lésbico-Gay-Bisexual-Transgénero-Trasvesti-Intersexual-Queer») en muchas partes del mundo donde aún son sujetos de persecución y denostación por parte de la sociedad primeramente, y de los organismos gubernamentales en segunda instancia. La discriminación a las personas que forman parte de estos colectivos no solo resulta perniciosa por el mero atentado a sus derechos humanos, sino que coarta nuestras posibilidades como especie humana de liberarnos de concepciones y prejuicios que sólo detienen el despertar de nuestra consciencia. En alguna parte de la relatoría de la CIDH, se menciona que las personas tienen el derecho a elegir las condiciones que considere que mejor favorecen su existencia como seres humanos. Esto es un concepto radical, porque provenimos de una era en la cual se nos inculca que es pecado romper los esquemas sociales donde solo puede tolerarse una convivencia de pareja entre hombre y mujer, que es perverso un núcleo familiar donde haya dos hombres o dos mujeres como padres de familia, que no es natural transitar de género o de sexo, que es aberrante vestirse con ropas que sólo son de mujer (seguramente las primeras mujeres en usar pantalones han de haber sido vistas como trasvestis en su momento), y que no es posible la existencia de un sexo no binario, fuera de los dos sexos que hoy día se sigue creyendo que son los únicos posibles en el ser humano (la ciencia ha evidenciado, y la comunidad científica tenido que aceptar, que existe al menos un tercer género, si no es que un continuum de géneros entre lo femenino y lo masculino, llamado intersexo). En este contexto, que se reconozca, o se comience a elaborar un concepto que reconozca la aspiración y el derecho de un ser humano a transformar su realidad corporal, su realidad de género, su realidad familiar, y eventualmente su realidad social, es algo que puede llevarnos, como especie humana, a construir un mundo donde poco a poco la tolerancia vaya venciendo al odio, donde la aceptación vaya ganando terreno al desprecio, y donde en ningún hogar se rechace a un integrante de la familia por el solo hecho de ser él mismo.